¿Estamos avanzando en materia de Consulta Previa a pueblos indígenas?

A tres años de la aprobación de la Ley de Consulta Previa, el Gobierno tan solo ha culminado seis procesos, cuatro de ellos en materia de hidrocarburos. Según las declaraciones que ofreció la viceministra de Interculturalidad, Patricia Balbuena, ante el Congreso de la República, ejecutar la ley dura en promedio cuatro meses.

Para Balbuena, es un indicador importante la duración de la consulta. Ante el Parlamento declaró que en países como Colombia, demora entre dos y cuatro años recoger la opinión con las comunidades indígenas. En cada proceso, ese país invierte, aproximadamente, un millón de dólares.

Por otro lado, al preguntársele al ministro de Energía y Minas, Eleodoro Mayorga, por la consulta previa a los pueblos indígenas, respondió dando énfasis tan solo a la información que las comunidades deben tener.

“La consulta previa hay que verla como un derecho de las poblaciones, es un derecho de los pueblos de ser consultados, de ser informados en primer lugar de qué va a pasar con ellos, de qué beneficios van a tener, de qué problemas van a surgir al costado de sus colectividades”, señaló.

Colombia tiene más de 3,000 procesos de consulta realizados. El año pasado se efectuaron más de 600. En un evento internacional se le preguntó a un líder indígena colombiano si mediante la consulta previa habían logrado que en las iniciativas gubernamentales o proyectos de inversión aprobados se garantizaran los derechos colectivos que los asisten como pueblos. Respondió que en su evaluación los procesos habían  sido “poco satisfactorios”[1].

Visto desde fuera, además de las importantes sentencias de la Corte Constitucional colombiana,  lo que podemos apreciar es que este país no está exento de conflictos sociales y, en mucho de ellos, los pueblos indígenas son actores relevantes. Por otro lado, la situación de éstos no es mucho mejor que la peruana.

A partir de esta constatación, cabe preguntarse si estamos avanzando lo necesario o solo lo estamos haciendo en el terreno de lo formal. Para medir el éxito de la consulta ¿Basta evaluar el número de consulta realizadas o es importante saber qué se logró y cómo? ¿El tiempo es un indicador importante de éxito?

Para responder a estas preguntas,  es necesario recordar qué buscan los pueblos indígenas con la consulta previa libre e informada.

Durante los sucesos de Bagua, por ejemplo, los pueblos awajún y wampis reclamaban la consulta para evitar que las decisiones que tomara el Estado los afectaran. Buscaban ser reconocidos para que sus intereses y preocupaciones fueran recogidos en el proceso de toma de decisiones.

Desde el propio reclamo de los pueblos indígenas y de acuerdo con los estándares internacionales,  la consulta previa debería garantizar la  protección de la integridad cultural, social y económica de dichos pueblos.

Dicho de manera más concreta: se debe garantizar y respetar sus derechos al territorio, al acceso a los recursos naturales,  a decidir su desarrollo,autonomía e identidad,a la salud, etc.

La pregunta es si en los procesos de consulta estamos verificando ese reconocimiento. Si se les interroga acerca de decisiones relevantes, si logran el pleno conocimiento de ellas y de sus implicancias, si en el proceso logran identificar los aspectos negativos y positivos de esas decisiones. Si son escuchados en sus demandas y preocupaciones.

En correspondencia con ello, si se formulan las medidas de protección adecuadas. ¿El proceso fortalece su autonomía y libre determinación? ¿Los tiempos y procedimientos son culturalmente adecuados?

De los casos consultados en el Perú, queda claro que es necesario que se consulte decisiones que realmente son relevantes para que las consultas no carezcan de consistencia. Para determinar qué se consulta y qué no, es necesario que el Viceministerio de Interculturalidad establezca criterios; pero también indicadores que permitan evaluar si la consulta cumplió su cometido: incorporar en el proceso de toma de decisiones a los pueblos indígenas y garantizar con ello sus derechos.

 

[1]Para más información consultar: Amparo Rodríguez, Gloria. “El papel de la consulta previa en la supervivencia de los pueblos indígenas y demás grupos étnicos de Colombia,  en  El derecho a la consulta previa en América Latina. Disponible en: http://ilsa.org.co:81/biblioteca/dwnlds/od/elotrdr040/od40-gloria.pdf

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